Esta es una ruta pensada para hacerse en tres días ya que pocas veces nuestra rutina nos deja más de 3 o 4 días libres. Sinceramente, aunque fueron pocos días, creo que vimos bastantes pueblos y logramos llegar a conocer su cultura de primera mano.

Salimos desde la ciudad de Barcelona e hicimos una primera parada en Pamplona para dormir antes de comenzar la ruta. No tuvimos la oportunidad de conocer Pamplona pero sí que nos hubiera gustado pasear por sus calles y ver el centro de la ciudad.

Al día siguiente y bastante temprano comenzamos, AHORA SÍ, nuestra ruta en coche por el País Vasco y la costa Vasca.

Primer día: Zumaia, San Juan de Gaztelugatxe y Mundaca

Primera parada – Zumaia (Zumaya)

Desde el primer momento Zumaia nos sorprendió gratamente. Estaba lleno de gente ya que justamente cogimos sin saberlo las fiestas locales de la zona (21 de septiembre) y pudimos ver competiciones de remo en directo por el río Urola.

Las competiciones de remo son muy populares y resulta increíble la fuerza que tienen que hacer sus tripulantes para poder moverse. Con sólo verlas ya te cansas físicamente.

A parte de estar un buen rato viendo competiciones de remo (prometo que enganchan) también conocimos Zumaia:

¿Qué vimos en Zumaia?

Centro del pueblo, playa de Zumaia, Flysch, Ermita de San Telmo
  1. Nos perdimos por sus calles, casas, bares y locales.
  2. Fuimos a ver la playa de Zumaia, sin duda, totalmente distinta a las demás. Está rodeada de  acantilados que impresionan a simple vista.
  3. Flysch: situado en el extremo de la playa de Zumaia. Se trata de una formación rocosa de origen sedimentario de formas muy curiosas que entra directo en el mar Cantábrico. ¡Nunca habíamos visto nada parecido!
  4. Ermita de San Telmo: Increíble ermita situada en lo más alto del acantilado. Posiblemente te suene ya que es la misma que apareció en la película Ocho apellidos vascos.

Segunda parada – San Juan de Gaztelugatxe

Gaztelugatxe es una pequeña isla unida a la costa por un camino de escaleras. Al final de las escaleras y en lo más alto de la isla se encuentra la ermita de San Juan, que presume de vistas fascinantes al mar Cantábrico.

Nosotros decidimos ir a verla por la tarde ya que como sabíamos que subiríamos muchas escaleras, preferimos hacerlo cuando la temperatura fuera un poco más amena.

La entrada a San Juan de Gaztelugatxe es gratuita pero está limitada. El gobierno limita su acceso para que no hayan aglomeraciones por lo que recomiendo reservar la entrada antes de tu viaje, lo puedes hacer a través de la página web https://web.bizkaia.eus/eu/gaztelugatxe. Pero que no panda el cúnico, si no tienes entrada puedes presentarte y pedirla en el momento (siempre que no sea julio o agosto supongo que no habrá problema).

Después de aproximadamente 15 minutos bajando escaleras llegamos al siguiente tramo, el que conecta con el islote. En total calculo que estuvimos otros 20 minutos subiendo los 241 escalones que separan Gaztelugatxe de la península pero merece la pena ya que las vistas desde lo más alto son mágicas.

Pero… una vez llegas hasta arriba… ¿por dónde bajas?

La ruta se vuelve generosa y te deja elegir dos posibles opciones:

  • mismo camino de escaleras (pero ahora subiéndolas y con una subida muy pronunciada aunque se puede hacer en 10/15 minutos a paso rápido).
  • camino alternativo de 4-5km (tiene una subida menos pronunciada pero es un camino mucho más largo, como de 1 h más).

Tercera parada – Mundaca (Mundaka)

Después de subir y ver Gaztelugatxe fuimos de nuevo al coche pero no para irnos muy lejos, sólo a 14 km, hasta el pueblo de Mundaca.

Mundaca me encantó, es un pequeño pueblo costero de calles antiguas, lleno de bares y restaurantes con comida local y de la zona.

¿Qué vimos en Mundaca?

  1. La ermita de Santa Katalina (el contraste del verde, los peñones, acantilados y el mar la hacen aún más bonita).
  2. Perderse por las calles de dentro de Mundaca descubriendo sus bares y tascas.
  3. Pasear por el puerto de Mundaca y ver las miles de barcas que hay.

Cuarta parada – turismo rural, Iberreko Errota

Nuestra cuarta y última parada del día fue para ir hasta nuestro alojamiento a dormir. Esta vez decidimos alojarnos en una casa rural llama Iberreko Errota, en el pueblecito de Muxika.

La casa es un encanto, se trata de un antiguo molino que ha restaurado la familia con bastantes habitaciones. La sensación que tuvimos era como la de estar en casa pero conociendo las construcciones típicas de la zona, los caseríos.

Segundo día: Ea, Lekeitio, San Sebastián

Primera parada – Ea / Ie

Nuestro segundo día empieza con una ruta de 20 minutos y 17km en coche, que son los que separan Muxika de Ea.

Ea es un pueblo con mucho encanto que nos llamó tremendamente la atención. Su población no llega a los 1.000 habitantes y aunque pensábamos que no tendría playa, la tiene. Digo pensábamos ya que está al final del pueblo y desde la carretera no se puede ver. La mayor parte de la población se dedica a la pesca y es también conocida como la pequeña Venecia ya que el río que la atraviesa va creando unos pequeños canales a su paso.

Segunda parada – Lequeitio (Lekeitio)

Lekeitio está también bastante cerca de Ea, a solo 10km  (unos 16 minutos en coche). Aunque ya sea un pueblo más grande merece una visita, sobre todo para conocer la mágica isla de San Nicolás (ubicada justo enfrente de la playa).

Se dice que esta isla es mágica ya que cuando la marea sube, el camino que conduce hasta ella desaparece.

Tercera parada – San Sebastián (Donosti)

Nuestra tercera y última parada del día fue San Sebastián, una de mis ciudades favoritas.

Si tuviera que seleccionar qué ver en un día (aunque sea difícil) escogería:

  1. Peine del Viento, Eduardo Chillida
  2. Comer pinchos
  3. Playa de La Concha (de noche y de día para ver cómo puede llegar a cambiar tanto gracias a las mareas y sus efectos)
  4. Playa de Zurriola (playa de los surferos por excelencia)
  5. Caso antiguo (y de paso comer más pinchos en esa zona)
  6. Palacio de congresos Kursaal (aquí se celebra el famoso Festival de Cine de San Sebastián)
  7. Subir hasta lo más alto del Monte Urgull (y disfrutar de las impresionantes vistas que ofrece).

¿Dónde comer?

Siempre que voy a San Sebastián hago visita obligada a:

1. Bar Zeruko

2. Ganbara

3. Restaurante Gandarias

4. Restaurante gastronómico Txalupa

Tercer y último día: Hondarribia y vuelta a Barcelona

Primera y última parada – Hondarribia

No me podía ir de la costa vasca sin conocer el pueblo de Hondarribia. Está a tan solo 22km de San Sebastián y es, para muchos, uno de los pueblos más bonitos y auténticos del País Vasco.

¿Qué ver en Hondarribia?

  1. El casco viejo y su zona medieval
  2. El barrio de la marina

Después de ver Hondarribia y con la barriga bien llena, nos despedimos de esta ruta pero con muchas ganas de seguir conociendo la Costa Vasca en un futuro no muy lejano.